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viernes, 2 de mayo de 2014

Enfermedad del escaparate



Un gran porcentaje de las personas mayores de 65 años ve mermada su calidad de vida por la "enfermedad del escaparate". Se trata de un síntoma molesto que puede pasar inadvertido, y que tiene graves consecuencias para quien lo padece, y que de no ser tratado a tiempo, puede traer graves consecuencias.

Este síntoma, que se localiza en las piernas, se produce por el engrosamiento de las paredes arteriales (arteriosclerosis) y la consecuente falta de riego, y consiste en que la persona afectada debe pararse cada cierto tiempo cuando anda al sufrir un intenso dolor, normalmente, en la pantorrilla.

Mientras andamos, las piernas piden pararse a una determinada distancia, siempre la misma, y descansar durante unos minutos antes de proseguir la marcha.  Estas paradas suelen ser utilizadas para mirar los escaparates de las tiendas, lo que motiva su nombre médico.

Las personas que lo padecen se quejan normalmente porque se cansan al caminar. Inicialmente se puede confundir con problemas de huesos, reumáticos y por este motivo, un alto porcentaje no se detecta, pues de todas las personas que lo padecen sólo un tercio consultan con su médico, padeciendo en muchas ocasiones, durante varios años este dolor. 

El tabaco, que multiplica por siete el riesgo de padecer esta enfermedad, seguido por la hipertensión, la diabetes, la obesidad y los niveles de colesterol elevado.


Para mejorar la circulación, hace falta caminar.

La evolución de la enfermedad obstructiva de las arterias tiene varias fases, siendo la primera fase asintomática. La siguiente fase, tiene un pronóstico bueno. siendo el mejor momento para  tratar correctamente a los pacientes, pudiendo  parar la enfermedad e, incluso, mejorarlse.

El control de los factores de riesgo es el tratamiento más eficaz. La práctica de ejercicio supervisado, caminar en llano o bicicleta durante una hora al día mejora los síntomas en un gran porcentaje de las personas que lo padecen.  ”Cuánto más se camina más se favorece el desarrollo de la circulación, de forma que el hábito de caminar puede aumentar la distancia que el paciente puede andar sin dolor; haciéndolo de una manera rutinaria podrá caminar cada vez más distancia”.

viernes, 14 de marzo de 2014

Diabetes e hipertensión

La hipertensión y la diabetes son dos enfermedades crónicas y dos de los principales factores de riesgo cardiovascular, que tienden a asociarse con mucha frecuencia. 

La hipertensión arterial empeora y acelera el daño que la diabetes ejerce sobre las arterias, lo que da lugar a que las personas hipertensas y diabéticas sufran con mayor frecuencia que las que únicamente padecen diabetes y mucho más que las sanas, infarto de miocardio, insuficiencia renal, accidentes vasculares cerebrales (trombosis), enfermedad vascular periférica, etrc, e incluso puede llegar a ocasionar la muerte.

La diabetes infantojuvenil o insulindependiente no es fácil de prevenir,  ya que puede venir determinada por posibles factores hereditarios y otros factores externos, sin embargo la diabetes tipo II o del adulto, donde la genética tiene un papel decisivo también existen una serie de factores desencadenantes muy importantes que se pueden modificar con la prevención:

La obesidad, el sedentarismo, el aumento de peso el estrés y la inestabilidad emocional, pueden ayudar a que se manifieste una diabetes.

Tanto la hipertensión como la diabetes en general no se pueden curar, aunque mediante el control adecuado de las cifras de glucosa en sangre y de presión arterial se puede evitar o por lo menos retrasar el daño que produce en el organismo.

Es importante que las personas hipertensas y diabéticas sigan una serie de medidas higiénico-dietéticas generales, que en algunos casos pueden ser suficientes para lograr el control adecuado de la presión arterial y de las cifras de glucosa en sangre, y en otros, al menos van a permitir que las dosis de fármacos antihipertensivos, insulina o antidiabéticos orales que haya que emplear sean mucho menores.

La supresión absoluta del tabaco es muy importante para la prevención.

De esta manera conseguimos evitar, retrasar o por lo menos atenuar las complicaciones de las enfermedades y en definitiva, tener una buena calidad de vida presente y futura.

martes, 25 de febrero de 2014

Precauciones con la toma de anticoagulantes

Cuando el médico receta la toma de anticoagulantes, es porque la persona a la que ha sido recetado tiene el riesgo de sufrir una complicación de trombosis y/o embolia.

La sangre fluye por el sistema circulatorio en estado líquido, pero esta tiene la capacidad de coagularse cuando es necesario, para taponar la heridas.

Como  consecuencia  de esa capacidad para formar coágulos, se pueden formar trombos que son coágulos en el interior de algún vaso del sistema circulatorio. Una embolia se produce cuando un fragmento de ese coágulo se desprende  de forma brusca y tapona alguna arteria o vena.

En muchas ocasiones el tratamiento de antocoagulantes hay que seguirlo de por vida, por lo que requiere conocer bien el fármaco y sus posibles complicaciones, adecuando nuestros hábitos para que afecte lo menos posible a nuestra calidad de vida. Cada persona es diferente y necesita un trato personalizado.  Con la ayuda de nuestros médicos y enfermeras, nos adaptaremos a él, para hacerlo cómodo y seguro.
En España, el anticoagulante oral más habitual es el SINTROM.

La complicación más frecuente, y más grave, que tienen los anticoagulantes es la hemorragia. La mayoría de las veces son hemorragias leves y sin apenas repercusiones, como menstruaciones más abundantes, sangrado por la nariz, sangrado de encías al cepillar los dientes,  moratones en la piel, pequeñas hemorragias en la parte blanca del ojo, o esputos manchados de sangre.

Es importante acostumbrarse a tomarlo todos los días más o menos a la misma hora.

Si se olvida de la toma a la hora habitual, puede tomarla antes de que transcurran unas 4 horas. Después de este tiempo, es mejor saltarse esa dosis y seguir al día siguiente con la pauta establecida.

Los medicamentos a tomar ante cualquier dolor o infección, deben de ser siempre recetados por el médico, nunca automedicarse, ya que la toma del anticoagulante, puede tener efectos adversos con otros medicamentos,  y  es el médico quien mejor sabe que puede recetar.

Otro factor a tener en cuenta es la alimentación, pues aunque se puede comer de todo, de forma variada y equilibrada, se deberá evitar tomar muy a menudo alimentos ricos en vitamina K,  puesto que pueden interferir con el anticoagulante.

La mayor parte de la vitamina K procede de los alimentos de origen vegetal, especialmente hortalizas de color amarillo oscuro o verduras de hoja verde como las espinacas, el brócoli, el repollo, la lechuga romana, las endibias, la col rizada, la remolacha, los espárragos y algunas clases de soja fermentada. Estos alimentos no están prohibidos pero deben ser controlados en la dieta. 

El tabaco es muy rico en vitamina K, por lo cual puede frenar el efecto del anticoagulante, además de que el tabaco, es un importante factor de riesgo de enfermedad cardiovascular y provoca cáncer y graves enfermedades respiratorias.

A la hora de viajar, procure tener un control reciente antes de iniciar su viaje, y llevar el calendario de dosificación y medicación suficiente para todos los días del viaje.

Si necesitamos ir al dentista informaremos antes al médico de cabecera, para que este ajuste la medicación anticoagulante a tomar antes de una extracción dental. Normalmente después de la extracción dental, su dentista le dará un tratamiento local hemostático.

Las vacunas habituales (gripe, catarro, anti-tetánica) de forma subcutánea pueden ponerse. Evitar las inyecciones intramusculares pues pueden producir hemorragias o hematomas importantes.
Ante cualquier visita o consulta al médico especialista se debe  informar a este que está tomando tratamiento anticoagulante.  Avisar también  cuando tengan que hacerle una mamografía. Además comentarlo en el podólogo si se precisa alguna intervención en los pies y avisar cuando haya que realizar cualquier prueba diagnóstica invasiva que implique realización de cortes o biopsias.
Para operaciones  de cataratas hay que consultar siempre con el oftalmólogo. En la actualidad, suele utilizarse un colirio como anestésico y la cirugía es muy rápida y con riesgo muy bajo.

Algunos preparados de herboristeria interfieren de forma importante con la medicación anticoagulante. Evitar los suplementos vitamínicos ricos en Vitamina K. Compruebe la composición y los efectos de los preparados homeopáticos, puesto que podrían interferir con el tratamiento.
ANTE LA DUDA, CONSULTE CON SU CENTRO DE CONTROL.




jueves, 29 de agosto de 2013

Claves para un corazón sano



Las enfermedades cardiovasculares son patologías propias de nuestra sociedad, y aunque podemos prevenir muchos de sus factores de riesgo, el alcance de este tipo de dolencias es muy elevado, siendo la primera causa de mortalidad en el mundo superando  a cualquier tipo de cáncer y el sida.

Aunque la edad, el sexo, la herencia genética o la diabetes, son aspectos no modificables, existen otros riesgos para la salud del corazón cuyos efectos negativos podemos evitar con la prevención, practicando las 10 claves siguientes:

1. Actividad física:
La actividad física siempre y cuando se practique regularmente, es beneficiosa en ambos sexos y en todos los grupos de edad, independientemente de cuándo se empiece, lo que indica que nunca es tarde para obtener sus beneficios.
El ejercicio más recomendable es del tipo aeróbico: (correr, caminar con energía, nadar, o ir bicicleta). Debe practicarse por lo menos tres veces por semana durante 30 minutos para fortalecer el corazón y para adquirir, y mantener, el hábito de realizar actividad física con regularidad, ya que un estilo de vida físicamente activo va asociado a una reducción en la frecuencia y mortalidad de las enfermedades cardiovasculares.

2. Dieta sana y equilibrada: 
Seguir unos hábitos saludables en la alimentación puede ayudarnos a disminuir tres de los principales factores implicados en las enfermedades del corazón: (colesterol elevado, hipertensión arterial y la obesidad). Así pues,es posible reducir el riesgo cardiovascular con sólo hacer unos pocos cambios en la dieta, limitando el consumo diario de sal y de alcohol.  Además, la dieta debe constar principalmente de frutas, verduras, cereales, carnes magras y pescado, reduciendo el consumo de grasa (especialmente grasa saturada y colesterol (carnes rojas grasas, leche entera, quesos elaborados con leche entera, huevos, platos a base de crema y postres que contengan mucha grasa), priorizando la grasa procedente del aceite de oliva, frutos secos y pescado azul, ya que estas aportan beneficios sobre el sistema cardiovascular. El aporte de fibra (cereales integrales, legumbres, frutas) también es muy importante.

3. Dejar de fumar:
El tabaco es uno de los principales factores que podemos evitar para disminuir la aparición de enfermedades del corazón, ya que el tabaco ejerce un efecto nocivo sobre el sistema cardiovascular, favorece el riesgo de trombosis provocando una reducción  del calibre de las arterias coronarias y dificultando así el riego del corazón. Por tanto, hay que evitar el tabaco tanto de forma activa como pasiva. 
El hábito de fumar puede ser muy difícil de abandonar, requiere una gran voluntad y en muchos casos es necesario asesoramiento profesional. 

4. Limitar el consumo de alcohol:
Uno a dos vasos de vino tinto al día, se ha relacionado con una disminución de las enfermedades cardiovasculares. Sin embargo, está demostrado que el abuso del alcohol es perjudicial para la salud. Diversos estudios han descrito una relación entre un consumo de alcohol excesivo y la aparición de enfermedades cardiovasculares,  por ello, es recomendable moderar su consumo y limitarlo a un vaso de vino tinto para acompañar las comidas.

5. Mantener un peso óptimo:
Diversos estudios han mostrado que la obesidad agrava los problemas cardíacos por el sobreesfuerzo al que se somete al corazón, predisponiendo a este a sufrir hipertensión, cardiopatía coronaria, accidentes cerebrovasculares, y favorece la aparición de diabetes tipo 2 además de otras enfermedades como las pulmonares y las osteoarticulares que también se ven afectadas por la sobrecarga a la que el corazón se ve sometido.

6. Realizar actividades placenteras y eliminar el estrés:
El estrés es otro factor que puede afectar al corazón. Es más probable sufrir un ataque cardíaco en momentos de estrés, porque el corazón se acelera y aumenta la presión arterial. Cuando esto sucede, el corazón necesita más oxígeno. Esto no quiere decir que el estrés cause enfermedades cardiovasculares, pero sí parece que puede agravarlas.
Es importante por tanto, buscar momentos para realizar actividades relajantes y placenteras, como los paseos, el yoga, etc. y además conseguir ceñirse a calendarios laborales razonables que nos permitan disfrutar del tiempo libre y desconectar del estrés  laboral diario.

7. Control de la diabetes:
En personas que padecen diabetes, el control estricto de sus cifras de glucosa en sangre evita lo que se conoce como las complicaciones de la diabetes en las que, básicamente, el nivel alto de glucosa mantenido provoca un deterioro de las arterias del organismo afectando principalmente a órganos como el corazón, el cerebro, los riñones y la visión. 
Es recomendable analizar el nivel de glucosa en la sangre una vez cada tres años a partir de los 40, con el objetivo de detectar precozmente la diabetes y reducir el riesgo de accidentes cardiovasculares y de una muerte prematura.

8. Vigilar la tensión arterial:
La hipertensión arterial es la elevación, mantenida en el tiempo, de la presión arterial sistólica (máxima) y/o de la diastólica (mínima). Habitualmente no da ningún síntoma pero es importante detectarla y tratarla porque se relaciona con enfermedades cardiacas  potencialmente graves como insuficiencia cardiaca y el infarto de miocardio.

9. Mantener el colesterol a raya:
 Está demostrado que las personas con niveles de colesterol en sangre de 240 tienen el doble de riesgo de sufrir un infarto de miocardio que aquellas con cifras de 200. Además, el colesterol alto no da síntomas y sólo lo hacen sus consecuencias. Las medidas sanitarias actuales están encaminadas a la prevención primaria, para evitar los niveles altos de colesterol y así disminuir el riesgo de sufrir colesterol antes de que aparezca la patología cardiovascular.
La prevención es algo tan sencillo como comer de forma saludable, controlar el peso y hacer ejercicio físico. 

10. Realización de  revisiones médicas de forma periódica:
A partir de los 40 años es recomendable la realización de revisiones médicas de forma periódica. Esto es especialmente importante en personas con factores de riesgo como son antecedentes familiares de enfermedad cardiaca, hipertensión, colesterol, diabetes, obesidad y tabaquismo.
La realización de una analítica y una exploración médica puede poner de manifiesto la presencia de enfermedades relacionadas con el riesgo cardiovascular (hipertensión, diabetes) cuando todavía no se han manifestado.

Si todavía estás a tiempo, comienza ya a prevenir, antes de que sea demasiado tarde.

miércoles, 14 de agosto de 2013

¿Conoces los síntomas del infarto?


Aunque el Infarto de Miocardio es una de las principales causas de muerte en el mundo, muchas de las veces no reconocemos sus síntomas, y consecuentemente, la persona afectada no es tratada a tiempo.

De la rapidez en que sea tratado este episodio, depende la supervivencia, o que las consecuencias de este sean menores, por lo que es de suma importancia  aprender a reconocer sus síntomas ya que pueden  ser algo inespecíficos.

Los síntomas de un infarto varían según el sexo y la persona, y casi nunca se presentan todos al mismo tiempo.

El síntoma principal  es un dolor intenso en el pecho que los que lo padecen suelen describirlo como una opresión sobre el pecho. Este dolor no es siempre igual de intenso, por lo que  la persona que lo está padeciendo muchas veces no le da la importancia que se merece, y atribuye este dolor a diversas causas, como stress, angustia, etc.

Mientras que el dolor en el pecho es el síntoma más común entre los hombres, en las mujeres es más frecuente que se presente un dolor agudo en el cuello, la espalda y la mandíbula,  razón por la cual el infarto de miocardio se diagnostica en el sexo femenino más tarde que en el masculino.

Además estamos acostumbrados a pensar que el dolor del infarto es el dolor en el pecho o el brazo izquierdo, no teniendo en cuenta un dolor en la  espalda o en el cuello como el síntoma de un infarto de miocardio.

Uno de los síntomas de infarto más asociado a mujeres, es el cansancio inexplicable y repentino que suele pasarse por alto.

Otro síntoma que se presenta mucho más frecuente en mujeres que en hombres, son náuseas y vómitos, molestias que pueden atribuirse a otras causas, por lo que debemos de tener en cuenta que si hay náuseas y vómitos, además de otros síntomas, es muy probable que la persona en cuestión este requiriendo atención médica inmediata, ya sea por un infarto o por cualquier otro motivo.

Los síntomas a veces aparecen y desaparecen después de unos minutos, y por este motivo muchas veces se ignora la señal de que está ocurriendo un infarto.

Además, de los síntomas hay que considerar si la persona posee factores de riesgo que predisponen al infarto como la arteriosclerosis u otras enfermedades coronarias, obesidad, tabaquismo, o si esta está atravesando por un período de alto nivel de estrés.

Otro factor clave es la edad: el riesgo de infarto se dispara luego de los 40 años en los hombres y en las mujeres después 50 años.




martes, 4 de junio de 2013

Accidente cerebro vascular transitorio


Este fin de semana mi madre nos dio un gran susto al sufrir un ictus, pero afortunadamente se trató de un accidente cerebrovascular transitorio que no ha dejado secuelas, pero con el  que no debemos relajarnos y estar alerta para que no repita, o al menos se quede tan solo en susto.

Conforme envejecemos aumentan las probabilidades de sufrir un derrame cerebral o un ataque al corazón.

Si el cerebro se ve privado de oxígeno, debido a la interrupción del flujo sanguíneo, ciertas partes del cerebro pueden resultar dañadas. 

Las señales de advertencia que suelen presentarse en los ancianos pueden ser muy variadas, como: 
Dolor de cabeza súbito, mareo, entumecimiento o sensación de hormigueo en las extremidades, confusión, habla ininteligible, la boca o los ojos caídos y la incapacidad para sonreír, o  levantar el brazo o la pierna.

Estos síntomas puede considerarse como una señal de accidente cerebrovascular. 

Dependiendo de la parte del cerebro que ha sido afectada, pueden presentarse también problemas en la visión.

Ante cualquiera de estos síntomas, se debe actuar rápidamente y llamar emergencias sanitarias para pedir ayuda. Cada minuto que pase es importante para la recuperación.

Los mini ictus  pueden desaparecer sin daño importante del tejido cerebral, pero si los síntomas mencionados duran más de 5 minutos, entonces se podría considerar un ictus completo. En cualquier caso, cualquiera de estos síntomas necesitan atención médica inmediata.

Los exámenes médicos  regulares pueden ayudar a prevenir un accidente cerebrovascular pequeño. 

El mantenimiento de los niveles normales de presión arterial es esencial para prevenir un accidente cerebrovascular, así como los niveles de azúcar y de colesterol, evitando además el consumo excesivo de tabaco, y alcohol.

miércoles, 3 de abril de 2013

Objetivo para el Día Internacional de la Salud: La tensión



La Organización Mundial de la Salud fue creada el día 7 de abril de 1948 y en conmemoración a ese día, cada año se elige un tema de interés prioritario para la salud pública mundial.






El tema de este año 2013 es la HIPERTENSIÓN.






Es importante controlarla, pues la hipertensión o tensión arterial alta aumenta el riesgo de infarto de miocardio, accidente cerebrovascular e insuficiencia renal, además si va acompañada de otros factores de riesgo como la diabetes, el riesgo de que se presenten esas complicaciones es aún  mayor.

Uno de cada tres adultos del mundo padece hipertensión, aumentando esa proporción con la edad,  y siendo  la insidencia más alta en algunos países con ingresos bajos de África. Se cree que afecta a más del 40% de los adultos en muchos países de ese continente.

No obstante, la hipertensión se puede prevenir y tratar. 

La prevención y el tratamiento de la hipertensión, y de otros factores de riesgo cardiovascular, ha hecho que disminuyan las muertes por cardiopatías. 

El riesgo de padecer hipertensión se puede reducir adoptando mayor concienciación y comportamientos saludables como:

Disminución en la  ingesta de sal.
El seguimiento de una dieta equilibrada. 
Evitar el uso nocivo de alcohol.                                    
Hacer ejercicio físico con regularidad.
Manteniendo un peso saludable.
Evitando el consumo de tabaco.

El objetivo del Día Mundial de la Salud 2013 es la reducción del  número de infartos de miocardio y accidentes cerebrovasculares, promoviendo la toma de conciencia sobre las causas y las consecuencias de la hipertensión. Animar a la población a modificar los comportamientos que pueden provocar hipertensión, 
convencer a los adultos de que controlen su presión arterial periódicamente; aumentar el número de centros de salud en los que se puedan realizar chequeos de la tensión arterial; y alentar a las autoridades nacionales y locales a crear entornos que favorezcan comportamientos saludables.








lunes, 25 de febrero de 2013

Dormir bien es salud


Dormir bien es síntoma de salud y bienestar. 

Descansar mal provoca malhumor, cansancio más accidentes laborales y de tráfico. 

El insomnio afecta normalmente a la población adulta, y  entre un 30 y un 40% de las personas sufrirá alguna vez esta patología. 

La apnea del sueño es uno de los trastornos que más afecta a la sociedad, mientras que otras como la parasomnia  (relacionada con el sonambulismo o los terrores nocturnos) o la narcolepsia  (consiste en tener hipersomnia durante el día y que en ocasiones lleva al sueño inmediato y repetitivo en cualquier lugar), tienen una prevalencia muy inferior.

La excesiva somnolencia diurna, suele afectar a las personas que sufren alguno de estos trastornos.

Otro trastorno común es el que afecta al ritmo sueño-vigilia, 
ya que altera el ritmo de descanso normal, bien por estrés, u otras circunstancias como pueden ser turnos de trabajo de tarde o  noche. Otro factor que influye el jet lag cuando hacemos viajes intercontinentales.

El síndrome de la apnea del sueño es uno de los más frecuentes y peligrosos, puesto que además de provocar excesiva somnolencia diurna, incrementa en las personas que la padecen, riesgo de enfermedades cardiovasculares como hipertensión arterial, arritmias cardiacas, cardiopatía isquémica y accidentes cerebrovasculares .

La apnea consiste en la interrupción de la respiración durante al menos 10 segundos, por lo que una apnea prolongada, hace que la persona se despierte sobresaltada y con ahogo por falta de respiración, haciéndose imprescindible el tratamiento de  esta patología, que además de los riesgos arriba indicados conlleva a una importante perdida en la calidad de vida.

Para su tratamiento se debe acudir al especialista, que hará una estudio del sueño, además de perder peso y cambiar hábitos.

El número de apneas, depende de cada persona, pero hay personas que pueden sufrir hasta cincuenta a la hora. Esto significa una tortura porque el cerebro no puede descansar .

Con la utilización de un CPAP, (mascarilla que facilita la entrada de oxígeno), muchas personas aseguran haber nacido de nuevo. 

Es recomendable acudir al especialista cuando se sufre somnolencia diurna, dolor de cabeza, dificultad en la concentración o cuando la pareja se percata de los ahogos. El testimonio de la persona que duerme al lado es imprescindible , porque es quien sabe cuantas veces deja de respirar o si el ronquido es irregular. Muchas personas llegan a la consulta reconociendo que cuando dejan de  respirar, su pareja les despiertan por miedo a que no reanuden la respiración.

Hay un gran número de personas  con este problema sin diagnosticar, porque piensan que es normal estar cansado al despertar.

Detrás de muchos roncadores se esconde un problema de apnea.

miércoles, 6 de febrero de 2013

La importancia de medir la presión arterial



La presión arterial es la fuerza que la sangre ejerce sobre las paredes de las arterias y es necesaria para que la sangre se distribuya adecuadamente por todo el cuerpo.
Cuando la fuerza que la sangre ejerce es excesiva, se la conoce con el nombre de hipertensión arterial.

La presión conocida como "alta", es la sistólica. Se produce cuando el corazón se contrae (sístole), y es la presión más elevada.

La diastólica, es la popularmente llamada  "baja". Se produce cuando el corazón, después de contraerse, se relaja  (diástole), mientras la sangre se distribuye por todo el cuerpo. 

Generalmente, la presión arterial es mayor durante el día, suele descender durante el reposo y la noche, para comenzar a elevarse a primera hora de la mañana.

La hipertensión afecta a gran cantidad de personas, y no produce ningún síntoma, por ello, se dice que la hipertensión arterial es una "epidemia silenciosa". 

La única manera de saber si tenemos la presión alta es tomárnosla con frecuencia. La hipertensión aumenta con la edad, y más de la mitad de las personas mayores de 50 años pueden padecerla. y desconocerlo.

Aunque generalmente no se practica, es aconsejable medirse la presión arterial en los dos brazos.

La diferencia entre la medición de la presión arterial del brazo izquierdo y la del derecho puede indicar el riesgo que tiene la persona de sufrir enfermedad vascular e incluso sus probabilidades de muerte.

Científicos de la Universidad de Exeter, Inglaterra, revisaron 28 estudios publicados sobre este tema.

Encontraron evidencia significativa de que una diferencia de 10mmHG o más entre la la alta de un brazo y el otro incrementa el riesgo de enfermedad vascular periférica. (el estrechamiento y endurecimiento de las arterias que abastecen a las piernas y pies). Y una diferencia de 15 mmHG o más está asociada a un mayor riesgo de trastornos cardiovasculares y cerebrovasculares.

Las cifras de tensión arterial deben mantenerse por debajo de los 140 en la alta y 90 en la baja. En cualquier caso, se debe acudir al médico porque él es quien mejor nos puede orientar.

La hipertensión puede causar daños irreversibles en el corazón, el riñón y el cerebro, y puede incluso provocar la muerte. De todas las complicaciones asociadas a la hipertensión, la que tiene una asociación más estrecha es el ictus. 

La hipertensión se puede reducir con la práctica de hábitos de vida saludable, como llevar una dieta sana y baja en sal, la práctica de ejercicio físico moderado, así como la eliminación de algunos factores de riesgo como el tabaco, el alcohol, así como bajar el consumo de café.

En otros casos es necesario disminuir la presión arterial con medicamentos, pero el médico quién debe determinar el fármaco que más conviene.