miércoles, 12 de junio de 2013

Toma de Conciencia del Maltrato en la Vejez


El próximo 15 de junio se celebra el Día Mundial de Toma de Conciencia del Abuso y Maltrato en la Vejez. Pienso que es un tema que nos tiene que hacer reflexionar.

A través de los medios de comunicación vemos frecuentemente noticias de violencia de género, e incluso de maltrato infantil, pero pocas veces se habla del maltrato a las personas mayores en situación de dependencia.

A pesar de  que hoy día tenemos  información al instante de todo cuanto sucede en el mundo, sin embargo, muchas  veces, desconocemos lo que esta sucediendo en casa de nuestros vecinos, la frenética vida a la que estamos sometidos, hace que descuidemos las relaciones directas con las personas, a pesar de tenerlas cerca, ignorando si la persona que vive al lado nuestro está siendo victima de malos tratos.

El maltrato de las personas de edad se considera una de las formas de violencia doméstica, y suelen cometerla los propios miembros de la familia u otras personas conocidas por ellos, en sus hogares o en los ámbitos residenciales o institucionales.

Este tipo de maltrato se puede cometer tanto por acción como por omisión, y puede ser intencionado o no. 

También, puede ser de carácter físico, pudiendo dar lugar a una lesión corporal, dolor físico o cualquier otro tipo de perjuicio sobre el individuo, o maltrato psíquico, generando angustia, pena, indignidad, miedo, o cualquier tipo de vejación mediante actos verbales o conductas amenazantes, insultos, intimidación, humillación, ridiculización, privación de seguridad y/o afecto, invalidación, etc.

La Explotación financiera: Es la utilización no autorizada, ilegal e inapropiada de fondos, propiedades o recursos económicos sin consentimiento de su propietario.

La Utilización inadecuada o desproporcionada de medicamentos y fármacos para la sedación o contención y la negación a suministrar un medicamento previamente autorizado por prescripción médica también es considerado Maltrato farmacológico.

El abandono económico, la omisión de necesidades básicas, (alojamiento, abrigo, higiene, ropa, atención sanitaria, tratamiento médico), entre otras, es considerado maltrato. Si ocurre en el ámbito institucional se habla de negligencia, y si ocurre en en el ámbito familiar se considera abandono familiar.

Cuando una persona mayor amenaza su propia salud, integridad y/o seguridad inconscientemente por su negación o rechazo a tomar alimento, agua, ropa, abrigo, higiene o medicación se considera autoabandono.

Si un grupo de edad mayor es sujeto de maltratos u ofensas de cualquier tipo es considerado maltrato social. Ser víctimas de delitos, trampas fraudulentas, acoso inmobiliario y otros también es maltrato social.

Podemos decir que se trata de maltrato institucional: Cualquier legislación, programa, procedimiento, actuación u omisión procedente de los poderes públicos o privados, o derivados de la actuación individual del profesional de estos que conlleve abuso, negligencia o detrimento de salud, de la seguridad, del estado emocional o del estado de bienestar físico, o que los derechos de las personas mayores no sean respetados.


martes, 4 de junio de 2013

Accidente cerebro vascular transitorio


Este fin de semana mi madre nos dio un gran susto al sufrir un ictus, pero afortunadamente se trató de un accidente cerebrovascular transitorio que no ha dejado secuelas, pero con el  que no debemos relajarnos y estar alerta para que no repita, o al menos se quede tan solo en susto.

Conforme envejecemos aumentan las probabilidades de sufrir un derrame cerebral o un ataque al corazón.

Si el cerebro se ve privado de oxígeno, debido a la interrupción del flujo sanguíneo, ciertas partes del cerebro pueden resultar dañadas. 

Las señales de advertencia que suelen presentarse en los ancianos pueden ser muy variadas, como: 
Dolor de cabeza súbito, mareo, entumecimiento o sensación de hormigueo en las extremidades, confusión, habla ininteligible, la boca o los ojos caídos y la incapacidad para sonreír, o  levantar el brazo o la pierna.

Estos síntomas puede considerarse como una señal de accidente cerebrovascular. 

Dependiendo de la parte del cerebro que ha sido afectada, pueden presentarse también problemas en la visión.

Ante cualquiera de estos síntomas, se debe actuar rápidamente y llamar emergencias sanitarias para pedir ayuda. Cada minuto que pase es importante para la recuperación.

Los mini ictus  pueden desaparecer sin daño importante del tejido cerebral, pero si los síntomas mencionados duran más de 5 minutos, entonces se podría considerar un ictus completo. En cualquier caso, cualquiera de estos síntomas necesitan atención médica inmediata.

Los exámenes médicos  regulares pueden ayudar a prevenir un accidente cerebrovascular pequeño. 

El mantenimiento de los niveles normales de presión arterial es esencial para prevenir un accidente cerebrovascular, así como los niveles de azúcar y de colesterol, evitando además el consumo excesivo de tabaco, y alcohol.

miércoles, 15 de mayo de 2013

Día de Internet


El  17 de mayo celebramos el Día Internacional de la Sociedad de la Información, popularmente conocido como el “Día de Internet”. 

El Día de Internet se celebró por primera vez el 25 de octubre de 2005, pero en noviembre de ese año, durante la II Cumbre Mundial de la Sociedad de la Información celebrada en Túnez, se acordó que el 17 de mayo sería el Día Internacional de Internet.

Las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TICs) están presentes en todas las esferas de la vida, y el acceso a internet crece cada día en todos los rincones del planeta, ya que sus canales de comunicación son múltiples, como el correo electrónico, el chat, los foros o las redes sociales, que nos permiten contactar con las personas a miles de kilómetros de forma instantánea.

Son muchas las ventajas que podemos obtener de Internet, como la inmediata información de todo el mundo, formación online, búsqueda de empleo, Comercio Electrónico, ocio, cultura y como no en el campo de la salud también tiene múltiples aplicaciones.

Los profesionales sanitarios que nos atienden tienen acceso a nuestro historial clínico desde cualquier centro Sanitario y en cualquier momento. 

La receta electrónica almacena los tratamientos prescritos por los médicos a la cual se accede desde cualquier farmacia para su entrega al paciente.

El servicio de cita por internet, se encuentra implantado en varios centros de salud , por el que los ciudadanos españoles pueden utilizar en este servicio de cita la consulta en atención primaria.

Además La telemedicina se ha desarrollado en los últimos años como prestación de servicios de salud a distancia.
Actualmente un paciente puede recibir mensajes de texto para recordarle que tome sus medicamentos, el familiar de un afectado por diábetes puede formar parte de una comunidad virtual para conocer  nuevos avances, un doctor puede hacer una consulta vía Skype o responder preguntas de pacientes por Facebook, además la telemedicina permite el seguimiento continuo de pacientes con enfermedades crónicas, como EPOC, insuficiencia cardiaca, anorexia y otras muchas patologías.

domingo, 5 de mayo de 2013

Asma

Cada año el primer martes de mayo se celebra el día internacional del asma coincidiendo este año con el día 7.

El asma es una enfermedad crónica de los pulmones que inflama y estrecha las vías respiratorias.

Las vías respiratorias son tubos que conducen el aire que entra y sale de los pulmones. En las personas que sufren de asma, están inflamadas y esto hace que sean muy sensibles y tiendan a reaccionar fuertemente a la inhalación de ciertas sustancias.
  
El asma causa períodos repetidos silbidos al respirar, presión en el pecho, dificultad para respirar y tos. 

Afecta a personas de todas las edades, pero por lo general comienza durante la infancia. 

A veces los síntomas son leves y desaparecen espontáneamente o después de un tratamiento mínimo con medicinas para el asma. Otras veces siguen empeorando.

Tratar los síntomas en cuanto se presentan es importante. Así se evita que empeoren y causen un ataque de asma grave. Los ataques de asma graves pueden requerir atención de urgencias y pueden ser mortales.

El asma no tiene cura y aunque la persona que la padece se sienta bien, sigue teniendo la enfermedad y podría empeorar en cualquier momento.

Sin embargo, debido a los conocimientos y tratamientos en la actualidad, la mayoría de las personas con asma pueden controlarla, y controlar los síntomas, pudiendo vivir una vida normal y activa, y dormir  sin interrupciones durante la noche.

Para que el tratamiento sea efectivo, hace falta seguir los consejos del médico y otros profesionales de salud encargados de atenderlo.

Entre los niños hay más varones que niñas con asma. Sin embargo, entre los adultos la enfermedad afecta por igual a hombres y a mujeres.

La mayoría de las personas que tienen asma tienen también alergias.

Son muchas las cosas que pueden provocar o empeorar los síntomas del asma. 
  • Los alergógenos como el polvo, el pelaje de animales, las cucarachas, el moho y el polen de árboles, pastos y flores.
  • Los irritantes como el humo de cigarrillo, la contaminación del aire, las sustancias químicas o el polvo del trabajo, los compuestos presentes en productos decorativos para el hogar y los atomizadores (por ejemplo, el fijador para el cabello, o ambientadores)
  • Medicinas como la aspirina y otros antiinflamatorios no esteroides, o como los betabloqueantes no selectivos
  • Los sulfitos presentes en alimentos y bebidas
  • Las infecciones de las vías respiratorias superiores, como los resfriados
  • La actividad física (incluido el ejercicio)

Participar activamente en el control del asma implica lo siguiente:
  • Informar al médico al tratar otros problemas de salud que puedan interferir con el control del asma.
  • Evitar las cosas que empeoren el asma, sin embargo, no se debe evitar  la actividad física, ya que esta es un componente importante de un estilo de vida saludable. Pregúntele al médico acerca de medicinas que le ayuden a permanecer activo.

El asma no se puede prevenir. Sin embargo, observando ciertas medidas se pueden controlar y prevenir sus síntomas.

ENLACES A OTRAS FUENTES DE INFORMACIÓN SOBRE EL ASMA



jueves, 18 de abril de 2013

Fraudes y engaños a personas mayores



Cualquier persona puede ser victima de los delincuentes, pero la tercera edad es uno de los sectores preferidos de estos, por su escasa posibilidad de defensa, y porque suelen pecar de confianza. 
Hay que  hacerles ver que deben adoptar una serie de medidas de protección para minimizar los riesgos y complicarles las cosas a los delincuentes.

Los tirones de bolso son uno de los delitos que más padecen, y esto no solo les conlleva a una pérdida material del dinero, documentos u otras pertenencias que lleven encima, sino que además supone un grave peligro de caída al intentar sujetar el bolso, con los consiguientes riesgos de rotura de cadera o algún otro traumatismo.

Los ladrones suelen vigilarles y cerciorarse de que llevan encima cantidades importantes de dinero, especialmente cuando salen del banco, ya que la mayor parte de los jubilados tienen por costumbre ir a sacar toda la pensión cuando cobran, por lo que es mejor no sacar grandes cantidades de dinero o pedir a un familiar o persona de confianza que les acompañe y esté pendiente de si hay alguien sospechoso en las inmediaciones.

Una buena práctica es domiciliar los recibos para no tener que ir a la entidad a pagarlos.

Los timadores muestran también predilección por los ancianos, y suelen colarse en las casas haciéndose pasar por revisores del gas o la electricidad realizando falsas inspecciones y cambiando piezas innecesarias, por las que cobran precios desorbitados, en el caso de las revisiones de instalaciones de gas o electricidad hay que pedir siempre la identificación y tener en cuenta que las compañías siempre avisan antes, además los servicios y las piezas no se pagan en el momento, sino en la siguiente factura.

Deben acostumbrarse a no abrir a desconocidos y es bueno tener una cadenita en la puerta.

Los mayores, utilizan cada vez con más frecuencia Internet, y la red es un territorio abonado para los fraudes, por lo que hay que advertirles que nunca hay que dar datos bancarios. Ninguna entidad pide esta información por correo electrónico y hay que fijarse en que las páginas que se visitan sean de confianza. 

Para combatir los timos telefónicos, en los que a través de una llamada pueden activarse servicios de pago, basta con desconfiar de los desconocidos y cortar la comunicación en cuanto surjan sospechas. "Los ancianos deben entender que no pasa nada por colgar el teléfono o decir que no les interesa una oferta determinada".

Desgraciadamente, todas las amenazas no vienen del exterior ya que los mayores sufren también fraudes por parte de familiares y allegados, que en ocasiones les vacían las cuentas con papeles que ellos han firmado sin saber qué estaban autorizando exactamente. 

El portal o el ascensor de su domicilio, son muy utilizados por los ladrones para abordar a sus víctimas cuando se encuentran solas, para sustraerles los objetos de valor empleando la fuerza, siendo en ocasiones bastante violentos. Por ello hay que evitar acceder a estos espacios junto a personas ajenas al edificio, y en caso de que algún desconocido adopte actitudes sospechosas no dudar en avisar a la Policía. 

También son frecuentes los robos en las propias viviendas de los ancianos porque estos han permitido el paso a desconocidos. Los cacos con la excusa de pertenecer a  alguna empresa para hacer alguna oferta comercial o alguna encuesta entran en el domicilio, y una vez dentro piden un vaso de agua o ir al baño para quedarse solos y así sustraer objetos de valor y dinero. La medida más eficaz a tomar ante estas situaciones, es no permitir el acceso a la casa a ningún desconocido. 

No llevar bolso, y si se lleva llevarlo  bien sujeto y la cartera en bolsillos interiores, no ofrecer resistencia si se produce un tirón para evitar que les derriben, no abrir la puerta ni permitir entrar en el domicilio a desconocidos y no sacar grandes cantidades de dinero en cajeros automáticos. Éstas son las principales recomendaciones de la Policía Nacional a las personas mayores para evitar que sean víctimas de robos.


miércoles, 3 de abril de 2013

Objetivo para el Día Internacional de la Salud: La tensión



La Organización Mundial de la Salud fue creada el día 7 de abril de 1948 y en conmemoración a ese día, cada año se elige un tema de interés prioritario para la salud pública mundial.






El tema de este año 2013 es la HIPERTENSIÓN.






Es importante controlarla, pues la hipertensión o tensión arterial alta aumenta el riesgo de infarto de miocardio, accidente cerebrovascular e insuficiencia renal, además si va acompañada de otros factores de riesgo como la diabetes, el riesgo de que se presenten esas complicaciones es aún  mayor.

Uno de cada tres adultos del mundo padece hipertensión, aumentando esa proporción con la edad,  y siendo  la insidencia más alta en algunos países con ingresos bajos de África. Se cree que afecta a más del 40% de los adultos en muchos países de ese continente.

No obstante, la hipertensión se puede prevenir y tratar. 

La prevención y el tratamiento de la hipertensión, y de otros factores de riesgo cardiovascular, ha hecho que disminuyan las muertes por cardiopatías. 

El riesgo de padecer hipertensión se puede reducir adoptando mayor concienciación y comportamientos saludables como:

Disminución en la  ingesta de sal.
El seguimiento de una dieta equilibrada. 
Evitar el uso nocivo de alcohol.                                    
Hacer ejercicio físico con regularidad.
Manteniendo un peso saludable.
Evitando el consumo de tabaco.

El objetivo del Día Mundial de la Salud 2013 es la reducción del  número de infartos de miocardio y accidentes cerebrovasculares, promoviendo la toma de conciencia sobre las causas y las consecuencias de la hipertensión. Animar a la población a modificar los comportamientos que pueden provocar hipertensión, 
convencer a los adultos de que controlen su presión arterial periódicamente; aumentar el número de centros de salud en los que se puedan realizar chequeos de la tensión arterial; y alentar a las autoridades nacionales y locales a crear entornos que favorezcan comportamientos saludables.








jueves, 14 de marzo de 2013

No a la soledad de los mayores


Son muchas las personas mayores que por propia elección o porque no les queda otro remedio viven solas, pero con frecuencia, sus condiciones de vida no son las más adecuadas, por vivir en casas sin un mínimo acondicionamiento como puede ser calefacción, o ascensor. 

Con frecuencia se informa en distintos noticiarios del hallazgo del cadáver de una persona anciana, encontrada en su domicilio varios días después de su fallecimiento.

Cuidar de nuestros mayores es una obligación moral, y debemos de tener presente que mañana seremos nosotros los que vamos a necesitar ser cuidados. 

Es nuestro deber impedir que se puedan sentir solos, teniendo con ellos una comunicación continua, con la que puedan sentir nuestra proximidad además de sentirse queridos y más seguros.

Existen además medios para ayudar a las personas ancianas que es importante conocer, como  los centros de estancia diurna, donde además, existen programas de animación sociocultural y talleres, cuyo objetivo principal es combatir los problemas de soledad, depresión y aislamiento con actividades que les dan otra forma de ver la vida.

Otro medio que les aporta seguridad ante cualquier emergencia, y donde además pueden hablar con l@s operador@s para sentirse acompañados, es el servicio de teleasistencia, que en Andalucía  por un importe mínimo se puede solicitar a la Junta de Andalucía  y que para su solicitud existen  tres modalidades:

Telefónicamente: Llamando al 902 50 65 65. En horario de lunes a viernes, desde las ocho de la mañana hasta las diez de la noche. Los mayores de 65 años, deberán indicar el número de su Tarjeta Andalucía Junta sesentaycinco. 

Con Certificado Digital, se puede rellenar la solicitud y enviarla de forma inmediata,   y seguir después el estado en el que se encuentra la solicitud.

También se puede recoger la solicitud en las Delegaciones Provinciales de la Consejería para la Igualdad y Bienestar Social y enviarla a la siguiente dirección: 
Fundación Andaluza de Servicios Sociales. Apartado de Correos 1265 - 41080 - Sevilla. 

El servicio de teleasistencia es gratis, si el solicitante tiene más de 80 años o si carece de ingresos.
Muchos ayuntamientos también ofrecen este servicio, que habría que solicitarlo a través de asistente social.

Lo más importante que podemos darle a los mayores que tenemos cerca es el amor que cada uno de nosotros estamos dispuestos a dar, y disfrutar del tiempo que pasamos con ellos,  pues mañana tal vez sea tarde. 

Algunas personas buscan vivir aisladas, pero pocas eligen estar solas. 

La soledad tiene un grave impacto en el el deterioro de la salud mental  se asocia además con enfermedades cardiovasculares, hipertensión y demencia, vinculandose con la muerte temprana, ya que el factor de riesgo es similar a el tabaquismo, el alcoholismo y la obesidad, pero la diferencia es que estos riegos pueden ser tratados, y sin embargo la soledad no. 

Muchas personas mayores, que dicen sentirse solas, afirman que la televisión es su principal compañía.

El principal factor que asegura una buena calidad de vida son las relaciones sociales. CUIDÉMOSLAS.





lunes, 25 de febrero de 2013

Dormir bien es salud


Dormir bien es síntoma de salud y bienestar. 

Descansar mal provoca malhumor, cansancio más accidentes laborales y de tráfico. 

El insomnio afecta normalmente a la población adulta, y  entre un 30 y un 40% de las personas sufrirá alguna vez esta patología. 

La apnea del sueño es uno de los trastornos que más afecta a la sociedad, mientras que otras como la parasomnia  (relacionada con el sonambulismo o los terrores nocturnos) o la narcolepsia  (consiste en tener hipersomnia durante el día y que en ocasiones lleva al sueño inmediato y repetitivo en cualquier lugar), tienen una prevalencia muy inferior.

La excesiva somnolencia diurna, suele afectar a las personas que sufren alguno de estos trastornos.

Otro trastorno común es el que afecta al ritmo sueño-vigilia, 
ya que altera el ritmo de descanso normal, bien por estrés, u otras circunstancias como pueden ser turnos de trabajo de tarde o  noche. Otro factor que influye el jet lag cuando hacemos viajes intercontinentales.

El síndrome de la apnea del sueño es uno de los más frecuentes y peligrosos, puesto que además de provocar excesiva somnolencia diurna, incrementa en las personas que la padecen, riesgo de enfermedades cardiovasculares como hipertensión arterial, arritmias cardiacas, cardiopatía isquémica y accidentes cerebrovasculares .

La apnea consiste en la interrupción de la respiración durante al menos 10 segundos, por lo que una apnea prolongada, hace que la persona se despierte sobresaltada y con ahogo por falta de respiración, haciéndose imprescindible el tratamiento de  esta patología, que además de los riesgos arriba indicados conlleva a una importante perdida en la calidad de vida.

Para su tratamiento se debe acudir al especialista, que hará una estudio del sueño, además de perder peso y cambiar hábitos.

El número de apneas, depende de cada persona, pero hay personas que pueden sufrir hasta cincuenta a la hora. Esto significa una tortura porque el cerebro no puede descansar .

Con la utilización de un CPAP, (mascarilla que facilita la entrada de oxígeno), muchas personas aseguran haber nacido de nuevo. 

Es recomendable acudir al especialista cuando se sufre somnolencia diurna, dolor de cabeza, dificultad en la concentración o cuando la pareja se percata de los ahogos. El testimonio de la persona que duerme al lado es imprescindible , porque es quien sabe cuantas veces deja de respirar o si el ronquido es irregular. Muchas personas llegan a la consulta reconociendo que cuando dejan de  respirar, su pareja les despiertan por miedo a que no reanuden la respiración.

Hay un gran número de personas  con este problema sin diagnosticar, porque piensan que es normal estar cansado al despertar.

Detrás de muchos roncadores se esconde un problema de apnea.

miércoles, 6 de febrero de 2013

La importancia de medir la presión arterial



La presión arterial es la fuerza que la sangre ejerce sobre las paredes de las arterias y es necesaria para que la sangre se distribuya adecuadamente por todo el cuerpo.
Cuando la fuerza que la sangre ejerce es excesiva, se la conoce con el nombre de hipertensión arterial.

La presión conocida como "alta", es la sistólica. Se produce cuando el corazón se contrae (sístole), y es la presión más elevada.

La diastólica, es la popularmente llamada  "baja". Se produce cuando el corazón, después de contraerse, se relaja  (diástole), mientras la sangre se distribuye por todo el cuerpo. 

Generalmente, la presión arterial es mayor durante el día, suele descender durante el reposo y la noche, para comenzar a elevarse a primera hora de la mañana.

La hipertensión afecta a gran cantidad de personas, y no produce ningún síntoma, por ello, se dice que la hipertensión arterial es una "epidemia silenciosa". 

La única manera de saber si tenemos la presión alta es tomárnosla con frecuencia. La hipertensión aumenta con la edad, y más de la mitad de las personas mayores de 50 años pueden padecerla. y desconocerlo.

Aunque generalmente no se practica, es aconsejable medirse la presión arterial en los dos brazos.

La diferencia entre la medición de la presión arterial del brazo izquierdo y la del derecho puede indicar el riesgo que tiene la persona de sufrir enfermedad vascular e incluso sus probabilidades de muerte.

Científicos de la Universidad de Exeter, Inglaterra, revisaron 28 estudios publicados sobre este tema.

Encontraron evidencia significativa de que una diferencia de 10mmHG o más entre la la alta de un brazo y el otro incrementa el riesgo de enfermedad vascular periférica. (el estrechamiento y endurecimiento de las arterias que abastecen a las piernas y pies). Y una diferencia de 15 mmHG o más está asociada a un mayor riesgo de trastornos cardiovasculares y cerebrovasculares.

Las cifras de tensión arterial deben mantenerse por debajo de los 140 en la alta y 90 en la baja. En cualquier caso, se debe acudir al médico porque él es quien mejor nos puede orientar.

La hipertensión puede causar daños irreversibles en el corazón, el riñón y el cerebro, y puede incluso provocar la muerte. De todas las complicaciones asociadas a la hipertensión, la que tiene una asociación más estrecha es el ictus. 

La hipertensión se puede reducir con la práctica de hábitos de vida saludable, como llevar una dieta sana y baja en sal, la práctica de ejercicio físico moderado, así como la eliminación de algunos factores de riesgo como el tabaco, el alcohol, así como bajar el consumo de café.

En otros casos es necesario disminuir la presión arterial con medicamentos, pero el médico quién debe determinar el fármaco que más conviene.


miércoles, 16 de enero de 2013

El privilegio de envejecer


No se trata de añadir años a la vida, sino de sumar calidad de vida a esos años.

Dadas las características de la vida actual, los avances médicos y tecnológicos, los seres humanos tenemos cada vez una mayor probabilidad de alcanzar una vida más larga. Sin embargo,  no basta llegar, sino llegar lo más sano física, mental y espiritualmente dentro de las limitaciones propias de la vejez. 

las claves  para dar esquinazo a la obesidad y envejecer con salud, son una dieta equilibrada, la práctica regular de ejercicio físico, y el fomento de  actividades sociales. El exceso de peso deriva en una serie de enfermedades (diabetes, hipertensión, enfermedad cardiovascular y artrosis, entre otras) que suponen un grave peligro para las personas mayores. 

Además muchos mayores presentan desnutrición, en especial aquellos que viven solos, y sumando al aislamiento otros factores como bajo poder adquisitivo, escasa autonomía física y falta de conocimientos sobre nutrición, que favorecen la adopción de hábitos alimenticios incorrectos, por lo que el echo de llevar una dieta deficitaria favorece la aparición de enfermedades y además contribuye a empeorar las ya existentes, con la consiguiente merma en la calidad y esperanza de vida por lo que alimentarse adecuadamente es fundamental para mantener el bienestar físico y psíquico de los mayores.

Otro enemigo en la tercera edad, es el sedentarismo. Los adultos españoles son los más sedentarios de Europa. 
Estar en una buena forma física contribuye a encontrarse mejor anímicamente, al igual que mantener una vida social activa. 

Pasear, charlar, los juegos de mesa o petanca, la  participación  en talleres y apuntarse a los viajes colectivos ayudan a potenciar la autoestima y a disipar los fantasmas de la soledad y la depresión.

Por fortuna, cada día son más las personas mayores con espíritu y actitudes positivas y dinámicas, conscientes de que la peor vejez es la del espíritu.

Tener siempre un proyecto, algo que hacer, hacerse sentir útil y valioso, te hace vivir plenamente el Hoy, Aquí y Ahora. Además  la persona mayor necesita COMUNICARSE, no quedarse en casa, realizarse plenamente como ser social y tener amigos, asistir a reuniones, viajar y aprovechar todo tipo de actividades.

En cuanto a los sentimientos, no podemos vivir sin amor. Es el momento para amarnos a nosotros mismos y a los demás. La felicidad y el amor ahuyentan la vejez del cuerpo y del espíritu.

Muchas veces escuchamos que no importa estar viejo si nos sentimos jóvenes, y es que la edad cronológica y la edad biológica no van agarradas de la mano con la edad psicológica. No se trata de negar que hemos llegado a viejos, sino la manera psicológica de vivir esa última etapa de la vida. Hay que personas que apenas rondan los 60 años de edad se sienten y actúan como que la vida se les fué, mientras que otras personas que superan los 80 años de edad, se mantienen haciendo deporte y participando en actividades sociales y sonriendo a la vida.

Una vez alcanzada la vejez hay que seguir intelectual y físicamente activos, seguir con la intención y el entusiasmo de aprender cosas nuevas. Seguir encontrando una razón de vivir, que por supuesto va a ser distinta a las razones que visualizábamos y sentíamos en las etapas anteriores de la vida.

lunes, 10 de diciembre de 2012

Llegó el frío


Al final llegó el frío, aunque este año tardó un poco más de lo habitual en hacerlo.
Os habéis preguntado alguna vez de qué forma afecta el frío a nuestra salud?
Según diversos estudios por debajo de 6ºC de temperatura máxima se produce un incremento brusco de la mortalidad, y esto no solo es debido a resfriados o gripes, con el frío aumentan también los infartos y derrames cerebrales.
Cuando el cuerpo se expone a temperaturas muy bajas pierde más calor del que es capaz de generar y los vasos sanguíneos de la piel se contraen para conservar la temperatura corporal, además la composición de la sangre también cambia con el frío, haciendo que el corazón trabaje con más fuerza para bombear la sangre a través de los vasos contraídos, y a su vez los cambios en la concentración sanguínea aumentan el riesgo de coágulos y de los problemas que estos provocan.
En cuanto a los resfriados y otras infecciones, el aire frío afecta el modo en que el tracto respiratorio nos protege de enfermedades, ya que produce una mucosidad más densa que es menos efectiva para deshacerse de los patógenos intrusos como los virus.
También existen evidencias de que virus como el de la gripe se vuelven más agresivos cuando hace frío, ya que los científicos han descubierto que a temperaturas bajas, el virus desarrolla una capa dura y flexible, (una especie de recubrimiento robusto) que incluso es resistente a los detergentes. Una vez que el virus entra al tracto respiratorio esta capa protectora se derrite para poder infectar con facilidad a su nuevo huésped.
Las personas más vulnerables a estos cambios suelen ser los ancianos y los sujetos que tienen un bajo sistema inmune, por lo que se hace necesario protegerlos del frío.
Es fundamental conseguir un buen aislamiento térmico de la vivienda, evitando las corrientes de aire y las pérdidas de calor por puertas y ventanas y cerrar las habitaciones que no se utilicen, tratando de mantener la temperatura de nuestros hogares en entre 18ºC y 21ºC, ya que si pasamos más de dos horas a 12ºC esto provocará un aumento en la presión arterial, lo cual a su vez incrementa el riesgo de un infarto o derrame cerebral.
Los diferentes tipos de vivienda, sus sistemas de calefacción y aislamiento, los hábitos alimenticios, y de costumbres sociales hacen que una misma baja temperatura tenga diferente repercusión en la salud de unas personas con respecto a otras.
Los alimentos proporcionan calor a nuestro cuerpo, y el frío hace que aumenten las necesidades calóricas,  por lo que conviene hacer comidas que aporten la energía necesaria además de calor (legumbres, sopas etc) pero sin renunciar a una alimentación variada que incluya el resto de alimentos.
A lo largo del día y antes de acostarse una taza de alguna bebida caliente ayuda a mantener la temperatura corporal y es muy reconfortante.
En cuanto al alcohol, y en contra de lo que pueda parecer, al producir vasodilatación, hace que el cuerpo pierda calor por lo que debe evitarse cuando se está expuesto al frío.
No debemos pretender estar en mangas de camisa, ya que una temperatura de 21- 22 grados debería ser suficiente para sentirnos cómodos y si el sistema de calefacción es inexistente o insuficiente, no habrá más remedio que abrigarse con todas las prendas que sean necesarias para mantener la temperatura corporal.
Por otra parte, debe tenerse suma precaución con las estufas de leña y gas para evitar riesgos de incendios o de intoxicación por monóxido de carbono, por lo que hay que asegurarse de que funcionan bien antes de ponerlas en marcha y de que dispongamos de una buena ventilación.
Además es sumamente importante que todas las personas mayores estén vacunadas contra la gripe, ya que en estas personas, sobre todo si padecen además enfermedades crónicas, cardiorrespiratorias, diabetes etc, la gripe puede suponer un grave riesgo para su vida, además de saturar las urgencias de los hospitales.
Conviene saber que hay muchas medicinas que facilitan la pérdida de calor, por lo que no hay que tomar medicamentos sin que hayan sido recetados por el médico.
Los ancianos pierden la capacidad de sentir cambios bruscos de temperatura, por lo que se recomienda a las personas de más de 65 años, instalar un termómetro en un lugar visible para vigilar constantemente la temperatura del cuarto.
Las bajas temperaturas no ocasionan la Artrosis, pero pueden agravar las dolencias típicas de esta enfermedad, por lo que se hace necesario extremar las precauciones, evitando cambios de temperatura bruscos y tomando baños con agua caliente para disminuir la rigidez además de evitar aquellas actividades que requieran gran esfuerzo físico si la persona no está entrenada.
En muchos casos también se acentúa la Dermatitis ya que  el frío, el viento y la humedad contribuyen a resecar la piel, acentuando los eccemas y las grietas en las zonas expuestas de la piel, como la cara y las manos.
Las personas mayores que vivan en áreas de frío extremo, deben dedicar especial cuidado a la nieve y el hielo, ya que pueden estar más predispuestas a caídas y consecuentemente a fracturas, por lo que es recomendable el uso de calzado adecuado.
Además un adulto mayor que durante la mayor parte del año lleva una vida normal, puede tender a aislarse, durante el invierno, pudiendo esto crear un episodio depresivo, por lo que si observamos a nuestros seres queridos con fatiga, desánimo, irritabilidad o somnolencia podríamos considerar la posibilidad de una depresión.



lunes, 12 de noviembre de 2012

En alerta con la diabetes

Ya que el 14 noviembre se celebra el  Día mundial de la Diabetes, conviene recordar cuales son sus causas y sus consecuencias, para así tratar de prevenir esta enfermedad silenciosa, pero que si no es tratada adecuadamente, puede causar  grandes daños en nuestro organismo.

La diabetes es una enfermedad crónica caracterizada por niveles altos de azúcar en la sangre.

Hay tres tipos de diabetes:

Diabetes tipo 1: Generalmente se diagnostica en la infancia, pero muchas de las personas que la padecen reciben el diagnóstico cuando tienen más de 20 años. En esta enfermedad, el cuerpo no produce o produce poca insulina por lo que se necesita inyectar diariamente esta hormona.

Diabetes tipo 2: Es más común que el tipo 1 y generalmente se presenta en la edad adulta, aunque se está diagnosticando cada vez más en personas jóvenes. El páncreas no produce suficiente insulina para mantener los niveles de glucemia normales. Muchas personas con este tipo de diabetes ni siquiera saben que la tienen a pesar de ser una enfermedad grave. Este tipo se está volviendo más común debido a la creciente obesidad y a la falta de ejercicio.

Diabetes gestacional: Consiste en la presencia de altos niveles de glucemia que se presentan en cualquier momento durante el embarazo en una mujer que no tiene diabetes. Las mujeres que padecen este tipo de diabetes están en alto riesgo de padecer diabetes tipo 2 y enfermedad cardiovascular posteriormente en la vida.

Síntomas de la diabetes tipo 1:
Fatiga
Aumento de la sed
Aumento de la micción
Náuseas
Vómitos
Pérdida de peso a pesar del aumento del apetito.
Las personas con diabetes tipo 1 generalmente desarrollan síntomas en un período de tiempo corto y la enfermedad con frecuencia se diagnostica en una sala de urgencias.
La Diabetes tipo 1 no se puede prevenir.

Síntomas de la diabetes tipo 2:
Visión borrosa
Fatiga
Aumento del apetito
Aumento de la sed
Aumento de la micción
Debido a que la diabetes tipo 2 se desarrolla lentamente, algunas personas con niveles altos de glucemia son completamente asintomáticas.

Son muchos factores de riesgo que predisponen a la diabetes tipo 2, como:
Ser mayor de 45 años.
Antecedentes familiares.
Diabetes gestacional o parto de un bebé con un peso mayor a 4 kg.
Cardiopatía.
Nivel alto de colesterol en la sangre.
Sedentarismo.
Obesidad.
Poliquistosis ovárica (en mujeres).
Deterioro previo de la tolerancia a la glucosa.

Con los años, la diabetes puede llevar a muchos problemas serios si esta no se controla adecuadamente.
Problemas oculares, como dificultad para ver (especialmente por la noche) y sensibilidad a la luz y peligro de quedar ciego.

Los pies y la piel pueden desarrollar úlceras e infecciones. Algunas veces, un pie o pierna puede necesitar su amputación.
Los nervios del cuerpo pueden sufrir daño y causar dolor, picazón y pérdida de la sensibilidad.
Debido al daño en los nervios, también se puede tener problemas para digerir el los alimentos y se puede sentir debilidad o problemas para ir al baño. El daño a los nervios también puede dificultar la erección en los hombres.

Algunas medidas que pueden tomarse para prevenir la diabetes tipo 2:

Los factores de riesgo para padecer esta dolencia, pueden ser en su mayor parte evitables evitando la obesidad, por lo que la mejor forma de prevenir es procurando tener un peso normal y saludable.

Debemos elegir alimentos saludables, con bajo contenido en grasas, pero con alto contenido en otros nutrientes, como cereales, pan integral, frutas, verduras, productos lácteos y proteínas magras que contengan poca grasa, estos alimentos nos proveerán de los nutrientes necesarios pero también ayudarán a mantener un peso que permitirá prevenir la diabetes tipo 2.

Además debemos restringir el consumo de comidas rápidas, refrescos con azúcar y bollería industrial.

Mantenernos activos y disminuir el tiempo que pasamos en actividades sedentarias como ver la TV o  muchas horas con el ordenador.
Hacer más actividad física todos los días ayuda a quemar más calorías y bajar de peso. Intentar hacer al menos 30 minutos de ejercicio, cinco días a la semana. Si antes no se ha hecho ejercicio, hay que comenzar lentamente, hasta llegar a la meta.

viernes, 19 de octubre de 2012

Reconocer un Ictus


El tiempo que pasa desde que se padece un Ictus es crucial para su tratamiento. 

Sin embargo, muchos retrasos en el diagnóstico y tratamiento podrían evitarse si los familiares o testigos supieran reconocer cuándo una persona sufre un accidente cerebrovascular agudo.

Cualquier persona sin conocimientos médicos puede ser capaz de identificar en el mayor número de los casos a alguien que está sufriendo un Ictus  aplicando una sencilla y rápida prueba.

Basta comprobar si puede sonreír, levantar ambos brazos y mantenerlos erguidos, y pronunciar coherentemente una frase sencilla. Todo en menos de un minuto.

Durante un ictus el cerebro se ve privado de oxígeno, y esto puede causar daño cerebral. Cuanto antes reciba el paciente tratamiento adecuado en un hospital, más posibilidades tendrá de recuperarse plenamente. 

SÍNTOMAS DE ALARMA DE ICTUS

Todos somos de algún modo, candidatos potenciales a padecer un ictus, sobre todo a partir de los 60-65 años de edad, y con mucha mayor probabilidad si reunimos alguno de los factores de riesgo como, colesterol, hipertensión, diabetes mal controlada, y ser fumador. 
Tiene muchas más posibilidades de padecer un ictus una persona con todos estos factores de riesgo que otra  de igual edad y sexo que no reúna estas condiciones, por lo que  resulta de gran utilidad en estos casos, denominados de alto riesgo, y para la población en general, saber cómo se inicia un ictus y cuáles son los síntomas que nos permiten identificarlo. 

Pérdida de fuerza de la cara, brazo y/o pierna de un lado del cuerpo, de inicio brusco.

Trastornos de la sensibilidad, sensación de acorchamiento u hormigueo de la cara, brazo y/o pierna de un lado del cuerpo, de inicio brusco.

Pérdida súbita de visión, parcial o total, en uno o ambos ojos.

Alteración repentina del habla, dificultad para expresarse, lenguaje que nos cuesta articular y ser entendido por quien nos escucha.

Dolor de cabeza de inicio súbito, de intensidad inhabitual  y sin causa aparente.
   
Sensación de vértigo intenso, inestabilidad, desequilibrio o caídas  bruscas inexplicadas, si se acompañan de cualquiera  de los síntomas descritos con anterioridad.

Si, además, se es  una persona con uno o varios factores de riesgo,es aconsejable que los amigos y familiares conozcan estos síntomas de alarma para así poder trasladar  con prontitud al hospital más próximo a la persona sospechosa de estar padeciendo un ictus.

Vídeo ilustrativo sobre El Ictus



miércoles, 10 de octubre de 2012

Morir sin dolor


Los Cuidados paliativos, son aquellas atenciones que se dan a un paciente con una enfermedad potencialmente mortal, en fase avanzada y al que no afectan los tratamientos curativos. 

Estos cuidados ni aceleran ni detienen el proceso de morir. No prolongan la vida y tampoco aceleran la muerte. Solamente aportan los conocimientos especializados de cuidados médicos, psicológicos y el soporte emocional y espiritual durante la fase terminal en un entorno que incluye el hogar, la familia y los amigos, a través de unidades de atención domiciliaria y unidades hospitalarias de agudos de media y larga estancia. 

Para acceder a los servicios de cuidados paliativos es imprescindible que se den las siguientes situaciones:

  • Presencia de una enfermedad avanzada, progresiva e incurable. 
  • Falta  de respuesta al tratamiento específico.
  • Presencia de numerosos problemas o síntomas intensos múltiples y cambiantes.
  • Gran impacto emocional en paciente, familia y equipo terapéutico, muy relacionado con la presencia,            explícita o no, de la muerte.
  • Pronóstico de vida inferior a 6 meses. 
Los cuidados paliativos procuran conseguir que los pacientes dispongan de los días que les resten conscientes y libres de dolor, con los síntomas bajo control, de tal modo que estos sean vividos con dignidad, en su casa o en un lugar lo más parecido posible, rodeados de la gente que les quiere. 

Los cuidados paliativos constituyen un derecho de los ciudadanos, una prestación asistencial reconocida y una disciplina madura que ofrece cada vez más y mejores resultados.

Todos los ciudadanos tenemos derecho a una vida digna, y por tanto, y como parte de ella, a una muerte digna también.

El testamento vital  permite a los ciudadanos, manifestar anticipadamente los cuidados y tratamientos que desean recibir sobre su salud, cuando ya no puedan tomar decisiones.

El ciudadano, podrá además expresar su voluntad sobre la donación de sus órganos, tejidos y la cesión de su cuerpo a la docencia o investigación una vez llegado el fallecimiento.

Prevé la designación de un representante, que será el interlocutor ante el médico o el equipo sanitario y velará por el cumplimiento de las instrucciones previas.

El documento de instrucciones previas podrá ser revocado, modificado o sustituido en cualquier momento por la persona otorgante.

viernes, 28 de septiembre de 2012

Dificultades del anciano en la vida diaria


Las actividades que plantean más problemas en los ancianos son aquellas que requieren mayor movimiento, por lo que la movilidad es el mejor marcador de capacidad funcional general en el anciano, así que es de una gran importancia la prevención y rehabilitación de problemas relacionados con la movilidad  para mejorar de forma considerable su calidad de vida.

Las enfermedades del anciano suelen ser crónicas y con desarrollo de incapacidad funcional, por lo que conlleva a la necesidad de cuidados y gastos sanitarios y sociales.

Las actividades básicas de la vida diaria incluye comer, bañarse, vestirse, arreglarse, trasladarse de la cama al sillón, caminar, subir y bajar escaleras y el manejo de la continencia fecal y urinaria. El 23% de los ancianos presenta incapacidad para la realización de alguna de estas actividades.

El sexo femenino está más relacionado con la incapacidad funcional, quizá por el hecho de que las mujeres tendemos a presentar más enfermedades crónicas incapacitantes, mientras que en los hombres es más común que tengan enfermedades agudas más letales.

Las actividades funcionales de la vida diaria comprenden el uso del teléfono, realizar compras, preparar la comida, cuidado de la casa, lavado de la ropa, utilización de transportes, manejo de la medicación y de los asuntos económicos. 
El 73% de esta la población presenta incapacidad funcional en estas actividades, especialmente para cuidar la casa, lavar la ropa y comprar. 

En este caso los hombres tienen más dificultades, que se atribuyen a factores culturales y sociales, ya que es más común que sea la mujer quien se encargue de las tareas domésticas.

jueves, 20 de septiembre de 2012

La enfermedad del olvido



La enfermedad de Alzheimer, está íntimamente ligada al envejecimiento, causando lesiones cerebrales como  la pérdida de memoria y otras funciones como el lenguaje y alteraciones de conducta, como depresión, alucinaciones y agresividad. 

La enfermedad es progresiva, pero existen diversos tratamientos que mejoran la capacidad cognitiva y funcional de los enfermos, así como las alteraciones de conducta. 

Los dos factores de riesgo más importantes son la edad y los antecedentes familiares, aunque se han estudiado otros muchos otros.


Las personas mayores de 65 años tienen un 10% de riesgo de tener la enfermedad, mientras que este se eleva a casi el 50% en los mayores de 85 años.

Los individuos cuyos padres o abuelos han tenido demencia tienen más riesgo de desarrollarla, sin embargo la enfermedad se considera hereditaria en menos de un 1% de los casos. Conocer la predisposición puede ayudar a hacer un diagnóstico temprano y a encontrar tratamientos precoces, por lo que en un futuro puede tener gran utilidad.

Una vez diagnosticada  comienza un proceso muy difícil, tanto para el enfermo como para las personas que le rodean. Todo el entorno del enfermo, la casa y la familia, deberá ser reorganizado para evitar cualquier tipo de lesión,  facilitar el manejo de situaciones complicadas, y para asegurar una calidad de vida adecuada al enfermo y a sus cuidadores. 

Por lo que se deben adoptar medidas para: 
Evitar caídas.
Evitar accidentes, retirando todo tipo de materiales cortantes, inflamables y tóxicos. 
Es recomendable equipar la bañera con barras que faciliten la entrada y salida de la misma, y con bandas antideslizantes. Instalar seguros en ventanas y puertas, y no dejar nunca solo al paciente en lugares como terrazas, escaleras, y otros lugares que puedan resultar peligrosos para él. Es muy recomendable tener siempre a mano el número de teléfono del servicio de urgencias o centro de salud más cercano. 
No dejar nada que pueda caerse con facilidad o con lo que se pueda tropezar. Además, es conveniente no cambiar las cosas de sitio para no desorientar al enfermo. 
Es bueno indicar el recorrido desde el dormitorio hacia el baño y la cocina, y se pueden colocar carteles con el nombre (y a ser posible un dibujo sencillo) de estas estancias en la puerta. 

Ya desde las primeras etapas de la enfermedad se debe crear una rutina y seguirla lo más fielmente posible, lo que ayudará al enfermo a orientarse en el espacio y en el tiempo. Esto también se puede conseguir facilitándole el acceso a un calendario donde este pueda ir tachando los días, elaborando una lista de actividades, o situando a la vista un reloj que pueda comprender (normalmente les resulta más fácil interpretar los relojes digitales). 

La familia va a vivir y sufrir con el enfermo de Alzheimer todo el progreso de su enfermedad. Los cambios que van a ocurrir supondrán en muchos casos la aparición de sentimientos negativos (depresión, miedo, ansiedad, culpabilidad…), y un nivel de estrés y desgaste, tanto físico como psicológico, 

Para evitar que la pesona que lo cuida sufra el sindrome del cuidador debe en primer lugar, estar informada y recibir algún tipo de formación que la oriente en el desarrollo de su función. En segundo lugar, debe saber que dispone de ayuda siempre que la necesite, apoyo psicológico, social y familiar. Por último, y no menos importante, el cuidador debe tener tiempo para descansar y poder realizar actividades fuera del entorno del enfermo. En definitiva, no se debe olvidar que tan importante como el bienestar del paciente es el mantenimiento de la calidad de vida de las personas que le rodean.


martes, 31 de julio de 2012

Caídas

La incidencia de caídas en la población anciana es mucho mayor que en el resto de la población.

Una caída puede cambiar la vida de las personas mayores, pues puede conducir a discapacidades y pérdida de la independencia.

Los huesos frágiles por la osteoporosis, pueden causar fracturas frecuentes en la cadera, pero envejecer no es lo único que hace que las personas se caigan.

Las enfermedades crónicas como el Parkinson, demencias, enfermedad cerebrovascular, alteraciones visuales, la pérdida del equilibrio relacionada con la edad, infecciones del oído, el consumo de algunos fármacos, alteraciones osteo-musculares asociados directa o indirectamente con la edad, así como problemas de los pies  pueden ser una causa más de trastorno del equilibrio y de la marcha, y con ello acarrear caídas.

Además suele ser frecuente en la población anciana un mal cumplimiento en la frecuencia y dosis de los medicamentos a tomar, la confusión entre distintos fármacos o la automedicación. Todo esto junto con la presencia de varias patologías, aumenta el riesgo de caídas entre los ancianos, por lo que los médicos deberán ser cautelosos al recetar las diferentes combinaciones de fármacos.

Un 77 % de caídas son derivados del entorno (existencia de alfombras, excesos de espejos, pijamas de pantalón largo, pisos muy pulidos, animales, escaleras, sillas y mesas bajas, etcétera)

Es importante mantener una iluminación adecuada en el área donde se mueve el anciano, evitar colocación de objetos de baja altura con los que pueda tropezar, evitar el uso de alfombras,  procurar que los animales domésticos no circulen alrededor del anciano, colocar barandas a ambos lados de las escaleras, cambiar la bañera por un plato de ducha que no resbale, además de colocar barandillas para agarrarse etc.

Usar zapatos que no resbalen y moverse con la ayuda de un andador o bastón también ayuda.

La caída puede ser un signo indirecto del inicio de una enfermedad en personas mayores y no es extraño una caída como primera manifestación de alguna enfermedad.

Cuidar la salud mediante el ejercicio y los exámenes periódicos tanto físicos como oculares puede ayudar a reducir el riesgo de caídas.

Para reducir las posibilidades de fracturas óseas en caso de caída, hace falta tomar suficiente calcio y vitamina D.

Las personas mayores muchas veces aceptan las caídas como parte inevitable del envejecimiento y por ello frecuentemente dejan de consultar al médico sobre este hecho, por lo que el médico de familia debería dar información a aquellas personas con riesgo de sufrir caídas para así poder evitar muchas de las consecuencias orgánicas y psicológicas que éstas acarrean.

Las mujeres suelen sufrir más caídas que los hombres hasta los 75 años, y a partir de esta edad la frecuencia es similar en ambos sexos.

La fractura es la consecuencia más seria de las caídas. La tasa de mortalidad entre los enfermos que han sufrido una fractura de cadera es del 10-20 % más alta que entre aquellas de igual sexo y edad que no la han sufrido.

La mayor parte de estos fallecimientos ocurren en los 4 meses siguientes, además es causa de incapacidad física posterior, ya que la mitad de los que sobreviven tras ella no recuperan nunca el nivel funcional que tenían antes, además de las secuelas síquicas que generan  miedo a caer otra vez.