martes, 1 de abril de 2014

Enfermedades bucales de los mayores

Un alto porcentaje, de las personas mayores, presenta unas condiciones de salud oral bastante precarias, siendo una de las principales la ausencia total de dientes, y siendo la caries  la primera causa de pérdida dentaria.

Otras afecciones frecuentes son:

AFTAS. Son ampollas comunes pero en su mayoría inocuas, aparecen dentro de la boca en forma de úlceras de base blanca o gris y borde rojo y suelen ser dolorosas. Se desconoce la razón por la que aparecen, las aftas por general son pequeñas y suelen curarse solas en una a tres semanas, sin embargo, si la afta es grande (de más de 1 centímetro), puede que deba ser tratada con medicamentos.
Usar enjuagues bucales suaves o agua salada, o limpiar  con una mezcla de agua y agua oxigenada, puede ser beneficioso. No existe una forma comprobada de prevenir las aftas, pero si si se padecen a menudo, se debe tomar nota de lo que pueda estar irritando la boca, y hablar con el dentista o higienista dental.

INFECCIONES ORALES POR HONGOS (CANDIDIASIS).
Aparecen como lesiones rojas o blancas en la boca, y pueden ser planas o ligeramente alzadas. Son comunes en las personas de edad avanzada que usan dentaduras postizas, o que tienen algún problema en su sistema inmunológico.
Las personas que padecen síndrome de sequedad bucal tienen altas probabilidades de contraer infecciones orales por hongos.

SÍNDROME DE SEQUEDAD BUCAL (XEROSTOMIA)
Esto es común en muchos adultos, especialmente a medida que envejecen. Puede hacer más difícil comer, tragar, degustar y hablar.
Sucede cuando las glándulas salivales dejan de funcionar correctamente, a menudo como efecto secundario de medicamentos o debido a otros problemas de salud.
Si no se la trata, puede causar caries, ya que la saliva ayuda a librar a la boca de pequeños trozos de comida y también ayuda a evitar que el ácido forme placa sobre sus dientes.
En personas que padecen xerostomía, dependiendo de la causa de origen, es recomendable la utilización de productos estimulantes de la secreción salival, como chicles libres de azúcar y productos cítricos e incluso de fármacos que siempre deben de ser recetados por el médico o dentista.

PORTADORES DE PROTESIS DENTALES
Aunque se está experimentado un cambio positivo con respecto a la importancia de la prevención y la conservación de los dientes propios, la ausencia parcial o total de éstos en  adultos mayores es aún una condición que les caracteriza y  gran parte de la población piensa que es un estado "propio y normal" de esta etapa de la vida.
Es ideal la conservación de la mayor cantidad de dientes posibles en boca, no sólo para cumplir con una masticación eficiente y con los requerimientos estéticos, sino además porque los dientes tienen una importante función de sensibilidad,  que se pierde cuando son reemplazados en su totalidad por elementos protésicos.
Para muchos mayores, es una creencia arraigada que una buena prótesis total va a solucionar sus problemas dentales, y que va a funcionar mucho mejor que sus "feos y gastados" dientes.
A ellos se les debe inculcar que ni el más avanzado sistema de rehabilitación protésico,  por estético y sofisticado que pueda ser, va a poder reemplazar la perfección  que los dientes verdaderos tienen por naturaleza. Además hay que tener en cuenta que las prótesis dentales, en cualquiera de sus tipos, nunca son definitivas.

CUIDADOS AL USAR DENTADURA POSTIZA
Durante el periodo de adaptación de las prótesis, hay que comer pequeñas cantidades de alimentos blandos, en forma de pequeños bocados y masticando bien. Durante este periodo no son recomendables los alimentos duros o pegajosos. La posible aparición de llagas es fácil de solucionar acudiendo al odontólogo.
Al faltar los dientes se tiene que colocar una prótesis. Está, además de mejorar la masticación, contribuye a reconstruir la estructura de la cara y a prevenir la reducción de las encías.

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